Ese silencio en que el mundo se para

y la vida sigue.

Aquel lugar donde todo pareciera quedarse mientras tanto, a la vez, tras los muros, sinuosamente continuaba el resto de los no presentes.

Y es que aún no estando, no viendo o pareciendo que no eres, si sientes.


Quisiera la abstracción total, sin embargo era consciente de que no sería posible.

El humano pierde sus modales.

Se deja llevar por su incredulidad, por su inconsciente, por creerse superior a sus hermanos, y rompe las reglas.

No es capaz de estar consigo. De arropar su silencio en su amado corazón y, de nuevo, una vez más, crea realidades paralelas por no Creer.

Porque ni cree en él mismo.
enAmor.

Canalización 🤲🏻 ©AsunAdá enAmor Agradecida

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