Y el instante perfecto, se vuelve imperfecto. Todo, por haber creído que algo de lo sucedido, era lo extraño, cuando en realidad, era lo certero. Nada tenía que ver con cierto o no, sino con realidad o existencia{ ¡Sigue leyendo! }

Termina la narración. En ese instante, resbalan por mi mejillas unas rápidas lágrimas. Hace rato ya que el corazón va a mil. Los sentimientos se agolpan con fuerza, con vida. Es extraño y puede resultar doloroso cómo el{ ¡Sigue leyendo! }

Me gusta cuando me quito los zapatos. Cuando los coloco tal los miro en un luminoso escaparate pensando, ¡qué bien cuando os lleve a casa! Y así, entre idas y venidas de mis pensamientos, casi llega a su{ ¡Sigue leyendo! }