Sustituimos nuestro silencio, el tiempo de estar con nosotros por salir airadamente de él.

Buscamos quehaceres, maneras o simplemente el hecho de rodearnos de gente con tal de no prestar atención a lo que quiere decir nuestro cuerpo.

La sabiduría interna es quien conoce nuestra verdad, sin embargo, huimos todo lo que podemos para no tropezar con ella.
Que ridículo resulta escapar de aquello que habita en nosotros y, peor aún creer que las respuestas a nuestras preguntas están fuera.

¿Te resulta grato vivir en la ignorancia de tu esencia?
Sabes muy bien que compartir contigo tus momentos, esos ratos de silencio y escucha son los que te dan la fuerza, la valentía con la que poner cara a las situaciones que se te van presentando. Pero prefieres mantenerte en ese estado de ignorancia consentida, que te aleja a la vez de tu paz y felicidad.

Con todo, siempre es en ti, la decisión de decidir.

Siempre enAmor Agradecida ©AsunAdá


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *