Cuando nada
resuelve tus dudas
es momento
de centrarte en ti,
de no dejar
nada sin cuestionarte.
De recapacitar sobre qué haces en el cómputo general de tu vida,
y en los pequeños puntos que dan forma a tu día.
Porque vivir, es experimentar y expresar lo que has hecho, de la manera en que tú decidas que es la apropiada para ti, en ese preciso instante.
Porque nadie es como crees que es,
ni siquiera tú.
Nada es ajeno a algo.
Todo es resultado de alguna variante a la que, tal vez de manera inconsciente, le has dado voz, esencia e incluso el poder para manifestarse.
Ahora, este es el mejor momento que tienes. La mayoría experimenta, pocos se expresan o atreven a vivir.
¿Conoces el alcance de cada pensamiento que tiene tu mente, y cómo se comportan?
El resultado es dependiente de tu situación en ese instante, según te sientas así respondes, y sí, puedes sentirte mejor y peor en apenas espacio de tiempo, pero cuando vives desde el amor de tu corazón, entonces el sentido de la vida te brinda oportunidades que se abren ante ti.

Confía, todo es del mejor modo para ti, aunque aún no lo entiendas en este ahora …
