Nada es lo que aparenta ser.
Menos aún lo es, el que tenga una lógica a la que hacer caso.
Porque, no es solo lo que puedas hacer tú, sino lo que puedas creer que has de hacer.
A veces, te dejas llevar por tu intuición, y eso sería lo perfecto por excelencia en toda situación.
Pero sí,
otras muchas te guías por lo que se espera de ti. Ya sea a hacer, o cómo reaccionar, y eso es lo que marca la diferencia de tu existencia.
Dejar ir implica estar consciente de lo que sucede en tu vida en todo momento, y aunque crees estar al tanto, dejas pasar ciertos matices por razones que desconoces.
Sucede, pero solo es cuando has despertado del todo, que eres capaz de tener consciente del presente pleno que vives.
La vida te da oportunidades para que puedas dar los pasos necesarios y seguir tu camino, y en este proceso mismo es que te encuentras.
Porque nada, aunque tú lo califiques como malo, raro o ajeno a ti, lo es.
Vives lo que manifiestas, y eso viene dado por tus pensamientos alimentados con tus sentimientos.
Permite que ante ti se abran las puertas a tu intuición para que la sigas.
La magia que esperas encontrar, no aparece si dejas de escuchar a tu voz interior.

Si te olvidas de la Divinidad, del Dios que habita en ti, nada alcanza sentido, te apartas de tu verdad. Todo seguirá existiendo, tal y como siempre lo ha hecho, y lo hace. Pero si te alejas, no tomarás consciencia del Todo, ni de tu parte de la Unidad que como Ser eres.
Permite que el viento lleve lo que no vibra contigo y que ni te pertenece. Decide el camino que has de recorrer.
El viento se lleva lo que quieres liberar.
Te comparto una idea en un pequeño vídeo, y te invito a que revises las publicaciones dentro de Mensaje del Alma por si hay algún otro que resuene contigo en este presente que habitas y vives.
Infinitamente agradecida porque seas parte de este espacio que nos une.
